NO. Hoy en día la tecnología nos permite ser muy precisos. Usamos anestesia local de última generación, así que durante la intervención no vas a sentir absolutamente nada, más allá de una ligera presión.
Para que te quedes más tranquilo/a: técnicamente, el hueso donde se coloca el implante no tiene terminaciones nerviosas como las tiene un diente con caries, por lo que el postoperatorio suele ser mucho más suave de lo que la gente se imagina. Si sigues nuestras pautas y te tomas el antiinflamatorio que te recomendaremos, lo más normal es que al día siguiente hagas vida normal sin molestias.